Cap de Creus

Justo en el punto donde la larga cordillera de los Pirineos se zambulle en el mar Mediterráneo, aparece un paisaje agreste, salvaje y duro que casi se confunde con una escena lunar. Los colores de las aguas contrastan poderosamente con los tonos grisáceos de las rocas y permiten que la imaginación se mueva libremente entre la dureza de la tierra y la ductilidad de las aguas cristalinas.

Leer más

Es el gran teatro natural repleto de ilusiones ópticas esculpidas por la fuerza de la tramontana convertida en artista de la dureza y aliada con las olas que levanta con su perpetuo rugido.

La imparable tramontana, con la rotura del silencio, transforma la morfología geológica de este enorme parque natural y entra de lleno con su magnetismo en nuestro interior para acrecentar nuestra sensibilidad.